En su tercer año y organizada por el Museo Nacional de Arte Decorativo se inauguró en el Palais de Glace, con una selección de expositores sin precedentes. Muebles de impecable diseño, maderas nobles y sabiduría de artesanos anónimos, relojeros, orfebres y un librero exquisito comparten el espacio estético. (Por Elba Pérez/Télam).- Muebles de impecable diseño, maderas nobles y sabiduría de artesanos anónimos, relojeros, orfebres y un librero exquisito comparten el piano nobile del Palais de Glace. Punzones europeos y americanos seducen en el sector de platería, con creciente participación de piezas sudamericanas aportadas por La Perricholi, Eguiguren y los clásicos de Santarelli, Zanotti, Santino, Jean Pierre. Estos últimos prevalecen en el "sector de los suspiros" femeninos con joyas de espectacular belleza. Algo similar plantea el rubro de tapicería europea: Los verdure (fetiches persistentes de cierta elite conservadora) fueron eclipsados por un tapiz del siglo XVI sobre cartón de Rafael Sanzio. Otras maravillas aportan los tejidos de Oriente y la puesta en valor -mérito de la Feria- del Arte ?tnico Argentino. La modernidad, audacia del diseño y color, la nobleza artesana de las teleras criollas hacen inolvidable la belleza de aperos, fajas, vinchas, mantas hendidas, ponchos, cobijas, matras y sudaderas. Ruth Corcuera, especialista en materia textil, avala la irreprochable selección exhibida por Ricardo Paz, introductor de los muebles del monte santiagueño étnico argentino. Esta tercera edición de la feria, que se puede visitar en Posadas 1275, es una placentera experiencia estética y tal vez incentivo de reflexiones más profundas sobre patrimonio, acreditación responsable y otros ítems que deben conformar nuestra cultura.