
La "Guelaguetza de los Lunes del Cerro" es un evento mundialmente conocido que tiene gran trascendencia cultural para Oaxaca, atrayendo miles de visitantes a una de las ciudades más bellas de México. Este estado cuenta diversos lugares para visitar: desde sus edificios coloniales, tradiciones, sus zonas arqueológicas, hasta sus playas.
La palabra Guelaguetza proviene del zapoteco, refiriéndose a la cortesía, a la delicadeza y a la atención con que se debe tratar a los demás. Celebrada desde 1953 en la Ciudad de Oaxaca, la Guelaguetza se realiza los dos lunes siguientes al 16 de julio.
En ella, se presentan las danzas tradicionales de las ocho regiones del estado, incluyendo sus vestidos tradicionales, las artesanías y la gastronomía. Al finalizar, cada grupo distribuye entre el público su "Guelaguetza" compuesta por objetos característicos de sus respectivas regiones. Se trata de una fiesta llena de luz y alegría, donde se combinan música, danza, bailes y cantos.
Comienza con el desfile de las regiones Oaxaqueñas encabezado por la “marmota”, que es un gran farol esférico cubierto de tela, continuando por los “gigantes” y las “chinas” oaxaqueñas que portan canastas con flores acompañadas de su banda de música. Luego desfilan cada una de las delegaciones (regiones), seguidas por la música propia de su región rodeando a la gente que portan los faroles de papel de china de colores que tienen una vela encendida en el centro.

Al llegar los españoles a esta tierra y establecer la religión cristiana, los monjes franciscanos y dominicos prohibieron las prácticas dedicadas a esta diosa y construyeron el templo católico dedicado a la Virgen del Monte Carmelo -hoy templo del Carmen Alto- obligando a los indígenas a rendir culto a la Virgen del Carmen.
Es por ello que se cree, que los orígenes de esta fiesta se creen que provienen de la época colonial, estando relacionada con la fiesta de Corpus del Templo del Carmen Alto: templo de la orden de las carmelitas, edificado en las faldas de un cerro al que los indígenas zapotecas de la región denominaron de la “Bella Vista”. La celebración en la época Colonial tenía lugar el lunes siguiente al 16 de julio, repitiéndose ocho días después en lo que llamaban “la octava”.