Un fino manto blanco sorprendió esta mañana en la cumbre del Cerro Catedral a los visitantes que habían desafiado a la lluvia para llegar a la montaña. Durante los últimos días una incesante llovizna se había transformado en nieve en los cerros de los alrededores, hasta que la misma llego a la cumbre del mayor centro de esquí de la Argentina.
La tormenta fue tomada como un excelente augurio para la temporada de invierno. La visita de la nieve además generó mejores expectativas para la próxima Semana Santa.
Para esa fecha la ciudad ha preparado una serie de actividades para los visitantes que incluyen conciertos corales, esculturas en madera en el Centro Cívico y actividades especiales en distintos lugares del Parque Nacional.