martes, 16 de febrero de 2010

El carnaval jujeño se festeja con ritos ancestrales

Los pobladores de Jujuy, como los de toda la región andina, aprovechan el festejo del carnaval para cumplir con ritos ancestrales como la "challada”, la marcada y casamientos de los animales, que crían celosamente para su alimentación cotidiana.

Los habitantes de la Quebrada y Puna se reúnen desde las primeras horas del día a "challar” la casa o los objetos de valor que han adquirido y tienen que incorporar a la vivienda.

"Hay que alejar de ellos los malos espíritus”, es el razonamiento común para sahumar las herramientas de trabajo, algún nuevo vehículo, pertenencias personales y todo cuanto nuevo tengan en el hogar.
Los animales se "enfloran" con serpentina en el cuello y a las llamas (camélidos) por lo general le colocan vellones de lana de colores para identificarlas, lo que las hace lucir muy atractivas por la elegancia de su andar, lo mismo que las vicuñas e inclusive se señala a los burros.
Con esto buscan proteger los bienes y acrecentar las pertenencias de las familias, que en el interior de la provincia como la Quebrada de Humahuaca y la Puna están dedicadas a la cría de animales para la subsistencia.

El carnaval jujeño tiene, además del festejo con agua, papel picado, serpentina, bailes y algarabía, se nutre de antiguas prácticas ancestrales en las que no falta el canto, reflejado en las coplas.

No hay comentarios.: